Problemas del uso de la dolarización de la economía venezolana
La dolarización más que el
resultado de una política económica es la consecuencia de una reacción racional
de los agentes económicos frente a una economía inflacionaria que tiene baja
credibilidad en las instituciones fiscales y monetarias. La tolerancia
gubernamental de tal dolarización simplemente es el reconocimiento oficial de
un proceso que ya se ha consolidado en los mercados de bienes, servicios, de factores,
e incluso financieros.
Desde esa perspectiva
Venezuela se convirtió formalmente en una economía dolarizada a partir del mes
de septiembre de 2018, aunque la dolarización financiera se inició desde hace
décadas y la transaccional podría decirse que comenzó con fuerza a partir del
cuarto trimestre de 2017, cuando la economía entró en un ciclo hiperinflacionario.
Hoy Venezuela opera como una “economía bimonetaria” donde el rol de la moneda
nacional ha perdido, en buena medida, sus funciones típicas.
Los problemas del uso de
la dolarización en Venezuela son múltiples ya que al no ser la moneda oficial
del país se está generando una economía paralela, lo que genera un
desequilibrio en la economía general del país.
Uno de sus principales problemas es el
desequilibrio constante de los salarios de los empleados públicos en el país.
Observando los hechos ocurridos en el último año, nos pudimos dar cuenta que el
salario mínimo cayó a 5 dólares, después de equivaler a 29,68 dólares en marzo
de 2022, cuando el Gobierno aprobó un incremento del salario y de la pensión,
el último oficial decretado hasta la fecha.
Otra consecuencia que se está generando en el
país es que se está creando una inflación dolarizada, lo que genera que la
moneda nacional, el bolívar, se devalúe aún más.
Además de esto, el dólar, al no ser la moneda oficial del país, el banco central de
Venezuela pierde la capacidad de manipular los agregados monetarios y el tipo
de cambio y, por tanto, de influir sobre la economía real
Según estudios de la Universidad Católica Andrés
Bello, la dolarizacion financiera empezó a salir a la luz en pequeñas medidas
en la década de los ochenta en Venezuela cuando se inició una importante fuga
de capitales, las tasas elevadas de inflación y la sostenida devaluación del
tipo de cambio, provocaron un crecimiento significativo de la banca externa y
una declinación de la intermediación financiera interna.
En Venezuela, al ser la
inflación más volátil que el tipo de cambio real, las empresas han recurrido a
fijar sus precios en divisas, que es una forma de estabilizar la demanda
efectiva que deben atender. El problema recurrente al fijar los precios en
divisas es que la inflación también se ve en la dolarización, cosa que provoca
aún más desequilibrio en la economía nacional.
Una de las consecuencias
más notables de la dolarización es la pérdida de capacidad de generación de
impuesto financiero como fuentes relevantes del financiamiento del fisco, esto
gracias a la abrupta reducción de la moneda local.
El país está completamente dolarizado, partiendo de acá,
nos damos cuenta que un salario mínimo en 5 dólares no satisface las
necesidades de ningún ciudadano en un país con economía inflacionaria, lo mismo
sucede con los sueldos de pensiones y jubilaciones, además cabe destacar que
estos sueldos son recibidos en bolívares, lo que facilita aún más su
devaluación.
Hoy en día, no se ven avances de que la dolarización
pueda cambiar en un corto o largo plazo, al contrario, se piensa que esta etapa
en la economía venezolana se puede extender mucho tiempo más, además para que
ocurra un proceso de desdolarización se necesitaría de un proceso que sería a
largo plazo como resultado de reformas económicas e institucionales.
Alejandra Molina Obando
CI. 29886375
Bibliografía
Zambrano, L. (2022) “Dolarización
y desdolarización ¿un dilema en Venezuela?” Universidad Católica Andrés Bello. Instituto
de investigaciones económicas y sociales.
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